Fuente:  lavozdeasturias.es

Adif tiene abiertas conversaciones con el Principado y con la Junta de Castilla y León para ver hasta dónde podría llegar el servicio en cada uno de los dos lados

Maquinaria de Adif, trabajando en el entorno de la antigua estación de Pajares

Maquinaria de Adif, trabajando en el entorno de la antigua estación de Pajares

La vieja rampa ferroviaria de Pajares, una vez que entre en servicio la variante en mayo de 2023, podría tener una segunda vida como servicio de cercanías o de media distancia para Asturias y León. Así lo aseguraba la presidenta de Adif, María Luisa Domínguez, en su reciente comparecencia en la comisión de presupuestos del Senado, en la que explicó que, aunque está previsto que la totalidad de la vía «no continúe para el servicio» debido a su alto coste de mantenimiento, se están llevando a cabo conversaciones con los Gobiernos autonómicos de Asturias y Castilla y León para «ver exactamente hasta dónde podrían llegar esas redes de cercanías o de media distancia» tanto en la vertiente asturiana como en la leonesa.

Domínguez indicó también que no hay ninguna decisión tomada «en firme» pero sí recordó que, en cuanto abra al servicio la variante de Pajares, los trenes de viajeros y fundamentalmente los de mercancías discurrirán por los nuevos túneles que permitirán ahorrar más de una hora en el tiempo de viaje entre Asturias y la meseta al dejar el recorrido bajo la cordillera Cantábrica en tan solo 15 minutos.

Son varias las voces que desde Asturias vienen solicitando que la rampa de Pajares, cuyo trayecto de casi 50 kilómetros plagado de túneles terminó de construirse en 1884, siga en funcionamiento con  usos vinculados al turismo y a la prueba de nuevos trenes -por las extremas condiciones que se aglutinan en la vía- como hasta ahora. Su mantenimiento, sin embargo, es elevado pese a que, desde que se iniciaron las obras de la variante, viene siendo el justo para que los trenes circulen con seguridad, limitándose la velocidad en buena parte de sus tramos -en algunos incluso al llamado paso de hombre- y siendo habituales las incidencias.

En este sentido, según estimaciones realizadas por Adif, mantenerla abierta supondría un coste de unos 700 millones de euros en 15 años, sin contar la cuantiosa inversión en mantenimiento que, según los ferroviarios, necesita la centenaria rampa en un momento en el que el esfuerzo inversor se está centrando en Asturias en mejorar el servicio en la red de cercanías. 

Con la conversión en red de cercanías, o de media distancia, de la actual vía de comunicación con la meseta para cada una de las vertientes de Asturias y León se evitaría que todos los pueblos por los que pasa el trayecto entre Pola de Lena y La Robla se queden sin servicio. En la rampa de Pajares, entre Puente de los Fierros y Busdongo, existen varias estaciones o apeaderos  como son Pajares, Navidiello-Parana, Linares-Congostinas o Malvedo.