Fuente:  diariodecadiz.es

JOSÉ A. HIDALGO

Renfe y Adif actúan sobre la red de Alta Velocidad desde Sevilla y en la mejora de las unidades ferroviarias, tras meses con numerosas incidencias en el servicio

Un Alvia entrando en la terminal de Cádiz.

Un Alvia entrando en la terminal de Cádiz. / JULIO GONZÁLEZ

Las empresas públicas encargadas del servicio ferroviario, Renfe y Adif, afrontan importantes inversiones centradas fundamentalmente en la línea de Alta Velocidad entre Sevilla y Madrid, utilizada por los trenes que parten o llegan a Cádiz conectando la provincia más allá de Andalucía, y en la obligada mejora de los unidades ferroviarias.

En los últimos meses han sido numerosos los problemas que se han ido produciendo en diversos servicios ferroviarios en la provincia. Desde retrasos en los trayectos contados por horas, especialmente en el tren Torre del Oro que une Cádiz con Barcelona, a averías en diversas unidades, como la falta de aire acondicionado, o la suspensión de diversos servicios. Todo ello, contando con la lentitud en el proceso de normalización del servicio si nos atenemos a las rutas que funcionaban antes de la pandemia.

En este caso, mientras que Renfe sí ha ido activando mes tras mes la mayor parte de los servicios existentes en 2019, tanto en Cercanías como en Media Distancia, no ha podido normalizar la situación en la Larga Distancia, que une Cádiz con Madrid y desde allí con el resto del país. En este caso, en plena temporada veraniega sólo funcionan tres líneas por sentido en un servicio con un gran potencial turístico.

La empresa pública ha intentado solventar este déficit de servicios, cuando en otras zonas del país sí se ha recuperar el 100% de las líneas, reforzando la conexión con Sevilla y, desde allí, hacer transbordo a la capital, pero ello supone un sobrecoste en las tarifas (ya caras, pendiente de la reducción prevista por el Gobierno desde el 1 de septiembre a los habituales del tren) y un tiempo mayor en el recorrido.

Por todo ello, es esencial los proyectos ya en marcha. Y, sobre todo, que éstos se ejecuten con rapidez.

Modernización de la línea AVE

La operación en la línea del AVE es de gran calado. Hay que tener en cuenta que, con 30 años ya encima, es la primera que se puso en marcha en España y desde entonces han entrado en servicio, en otras líneas, nuevos sistemas de seguridad que ahora se imponen entre Sevilla y Madrid.

El proyecto implica una renovación integral de esta infraestructura, con una inversión que supera los 650 millones de euros. Desde principios de agosto y hasta el 5 de septiembre, según la previsión de Renfe, el tráfico afecta a varias unidades, modificando sus horarios, entre las que se encuentra el Alvia de Cádiz y el Intercity que une la Bahía con Barcelona.

En todo caso, este es un paso más dentro de un proceso lento, complicado y de larga duración, pues también se trabaja en la puesta en funcionamiento del nuevo sistema de señalización.

Hasta el momento se han adjudicado obras por 374 millones de euros, lo que supone un porcentaje de 57,53% del total, según datos de Adif aportados a este periódico recientemente.

La adjudicación más relevante, por 93,8 millones de euros, es el contrato para instalar en toda la línea el sistema de seguridad ERTMS (European Railway Traffic Management System), el sistema de mando y control de trenes más avanzado del mundo, con el que ya cuenta toda la red de alta velocidad. Este sistema no existía cuando la línea Madrid-Sevilla se construyó. Se adjudicó en septiembre de 2021 a Thales España por un plazo de ejecución de 52 meses (4 años y 4 meses que se cumplen en el año 2026). Modernizará la gestión del tráfico en esta línea del AVE con nuevas instalaciones de seguridad que detectan la presencia de un tren en la vía.

Renovación de los Alvia

Junto a las actuaciones en la línea de la Alta Velocidad, Renfe tiene pendiente la modernización de los trenes que cubren la línea con Madrid. Una parte de los veteranos Alvia-130 se encuentran hoy en talleres en un proceso de puesta al día, muy necesario según destacan los habituales de este servicio.

Expertos en el sistema ferroviario español destacan que los Alvia-130 que forman parte de la flota de Renfe aún tienen años de vida útil si se les realiza un buen mantenimiento.

"Los trenes se fabrican para que tengan una duración de 30 años de vida útil. Se puede prolongar esa vida más allá de ese tiempo realizando una revisión profunda de las unidades que incluye no pocas veces la remotorización, es decir, cambiar sus motores ya que algunas piezas pueden haber sufrido desgastes. Por debajo de esos 30 años no puede considerarse a un tren como "viejo" si ha recibido el mantenimiento adecuado. Este mantenimiento incluye la revisión periódica de todos sus elementos y lo que se llama 'revisión de vida media'. Esta revisión es a la que están siendo sometidos ahora los 130, ya que los primeros trenes de esa serie son de 2007 y la revisión de vida media para los trenes de viajeros se hace a los 15 años. Por tanto, son trenes que tienen una edad aceptable y de ninguna manera pueden llamarse "viejos".

Con todo, está por ver si esta puesta al día significará que finalmente no entren en servicio en la ruta de Cádiz los nuevos Talgo Avril, trenes de ancho variable y con posibilidad de llegar a los 330 kilómetros horas en la línea de alta velocidad, y actualmente en proceso de homologación.

Más allá de esta renovación de la flota, lo cierto es que hay un problema de personal dentro de la empresa pública que también afecta al servicio de Cádiz y que se encuentra, también, en proceso de solución. Como reconoce Renfe, la pandemia retraso la incorporación de nuevos maquinistas, preparados para llevar estos trenes. Este proceso se ha reactivado por lo que su conclusión solventará, se supone, este problema añadido.

La pretensión de Renfe en normalizar todos los servicios en el menor tiempo posible, sobre todo porque la línea de Cádiz siempre ha sido una de las más rentables de la compañía, con un grado de utilización muy por encima de otras zonas ferroviarias del país.