El Ministerio ha cambiado sus tesis, y lo anuncia en campaña del 19-J, aceptando más frecuencias y nuevos apeaderos

 

 

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Entre el 22 de abril de 2022 y el 22 de enero de 2021, algo más de un año, el Ministerio de Transportes ha contestado preguntas sobre el tren de la Vega en siete ocasiones. Y esas siete ocasiones permiten chequear que el Gobierno central ha pasado del «no es no», que es la línea que han tenido todos los ministros, independientemente de su color hasta la fecha, al «vamos a buscar una solución». La decisión final se ha adoptado, a unos días de las autonómicas andaluzas, con el mantra de «fijar población».

La solución no es, ni de lejos, crear un cercanías ni nada similar. Es tan simple como que los trenes de Media Distancia que van de Córdoba a Sevilla paren en Posadas y Palma del Río. Y los que cubre la línea Córdoba-Jaén lo hagan en Villa del Río.

 Se trata de las únicas estaciones intermedias entre Sevilla, Córdoba y Jaén que están habilitadas en la provincia de Córdoba. Es el plan que ha estado trabajando la subdelegada del Gobierno, Rafi Valenzuela, a los altos cargos del Ministerio durante muchos meses. Que era posible crear un servicio de movilidad sin alterar en grado sumo los planes de Renfe.

El anuncio de la ministra Raquel Sánchez, reunida con el Grupo de Desarrollo Rural de la Vega del Guadalquivir y realizada en un acto solo para gráficos, no implica un servicio diferenciado con billetes de cercanías y una Obligación de Servicio Público, que es la figura que proporciona billetes muy asequibles. Sánchez se comprometió a incrementar las frecuencias hasta 19 servicios que es un número muy similar a los trenes que ahora mismo realizan la media distancia en ese corredor. Dijo, de hecho, que es una combinación de los mismos.

El anuncio tiene una segunda parte que es la que no se ha concretado. Implica habilitar dos nuevos apeaderos intermedios que se suman al que está pendiente de construir en la avenida de la Libertad de la capital sin que, de momento, se sepa nada sobre el tema. Son la antigua estación de Montoro, que está abandonada, y la creación de un apeadero en Almodóvar, un municipio que está particularmente interesado en tener conexión por ferrocarril con la capital por su cercanía a la misma. El resto de las localidades funcionarían por un sistema de autobuses lanzadera con un sistema de prerreserva.

Una de las cuestiones que conviene aclarar es que todo este tipo de iniciativas no se pueden poner en marcha de forma inmediata. Precisan de una consignación presupuestaria que, en estos momentos, no existe. El Gobierno tendrá que incluirla en la ley de presupuestos generales del Estado de 2023 con el objetivo de crear las cantidades necesarias para la reparación de estaciones, creación de condiciones materiales o subcontratación de servicios en su caso.

Si el tren de la Vega sale, lo hará tras un cambio de criterio, según se desprende. Y es que, hasta las respuestas de finales de 2021 (las efectuadas al PP y al PSOE indistintamente), el Ministerio de Transportes, antes Fomento), siempre aseguró que no había demanda para una OSP. Explicaba que con los trenes que había era más que suficiente para el interés de los vecinos. Los municipios afectados le daban la vuelta. Si hubiese más frecuencias, el uso del ferrocarril (sobre todo, con estos precios de la gasolina) se incrementaría notablemente.

El Gobierno llegó a usar respuestas imaginativas para quitarse de encima las demandas de los alcaldes, muchos de ellos de sus propios partidos. Aseguró que, por efecto de la bajada del uso del transporte público generada por el Covid, era imposible poner en marcha un servicio que ahora incluye intermodalidad. La previsión de que se ponga en marcha por un periodo concreto, tres años, implica una relación con el marco temporal de los fondos europeos Next Generation que concluyen en 2026.

Fuente: sevilla.abc.es