La Asociación de Usuarios de RENFE FEVE España y la Asociación para el Fomento del Ferrocarril Convencional y la Movilidad (AFFECOM), ambas nacidas con el objetivo de defender el tren de ancho métrico; reclaman a la ministra de transportes, Raquel Sánchez, y al presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, "que para defender la supervivencia del tren de ancho métrico y los pueblos que atraviesa en la comunidad de Castilla y León hacen faltan inversiones". Señalan que estas inveriones a día de hoy no se han materializado en una mejora del servicio para reducir los tiempos de viaje. 

Ambas asociaciones indican la necesidad de trabajar en recuperar los tiempos de viaje del año 2004, cuando el trayecto León-Bilbao se realizaba en 7 horas y 10 minutos, frente a las 8 horas actuales; y el trayecto León-Guardo tardaba 2 horas y 30 minutos, frente a las 3 horas a fecha de hoy.

Por otro lado, solicitan "que se cambie la configuración de las restricciones impuestas a 30km/h sobre ámbar y verde/ámbar, y a 10 km/h sobre señales en rojo que tiene la versión 4.1 del ASFA digital de Ancho Métrico". Este hecho supone un aumento considerable de los tiempos de viaje, al limitar la velocidad de los trenes a 30km/h y a 10km/h ante las abundantes señales que indiquen anuncio de precaución.

Otra de sus peticiones es "que se dé prioridad de paso en cruces a los trenes regionales y con final/origen en Guardo", para hacer que el tiempo de viaje desde los extremos, Bilbao y Guardo, sea de menor duración en el tramo de cercanías entre León y Cistierna. Además de que se solucione la entrada de tranvías a León "o que se habilite el acceso para los trenes actuales".

 

Junto a estas, señalan también que "control remoto del tráfico, el bloqueo automático y la eliminación del personal en estaciones, garantice que todos los trenes lleven interventor". Piden también que se refuerce el personal en el taller de Cistierna "para mejorar el mantenimiento y garantizar fiabilidad de los trenes y garantizar que haya suficientes maquinistas e interventores"; y que "se acaben los transbordos a autobús o taxi por falta de maquinistas o por averías de los trenes", como ocurre en la actualidad entre Mataporquera y Balmaseda. 

Por otro lado, solicitan "mejoras en la infraestructura actual haciendo variantes de trazado para eliminar curvas y limitaciones de velocidad que aumentan los tiempos de viaje". En el caso de León-Bilbao casi toda la línea se encuentra con traviesas de madera, lo que hace que requiera mayor gasto en mantenimiento por ello, "pedimos que se cumpla el compromisos del exministro José Luis Ábalos en 2018 de renovar la línea entre León y Guardo con traviesas de hormigón y carril soldado y proyectar su renovación completa hasta Balmaseda". Por último, recalcan que "no hay derecho a hablar de movilidad sostenible mientras se desmantela el ferrocarril, dejando la infraestructura ferroviaria abandonada con la discriminación rural que ello conlleva".